“Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. - S. Mateo 22:37:39
Donde quieras que estés, donde quieras que estés leyendo esto, por medio del amor más grande del mundo, te deseo una Feliz Navidad, lleno de júbilo, salud, abundancia, éxitos pero sobretodo bendiciones.
Tómate un momento para reflexionar por todo lo que has pasado este año y que a pesar de las adversidades y situaciones que has vivido, sigues aquí. Eso significa que tienes un propósito pero tienes que aprender a conocerte para averiguarlo.
A su vez, en esta reflexión; no olvides el motivo principal de la celebración de la Navidad. Es maravilloso poder compartir en familia y seres queridos desde las cenas, las luces, el árbol y entrega de regalos, pero recuerda que hoy celebramos el nacimiento de nuestro Señor Jesucristo, que va más allá de lo religioso. Se trata de aprender a servir a los demás y no solo en estas fechas y sin esperar algo a cambio, pero créeme que si obras bien, el mundo te lo devolverá o a tu entorno (hijos, familia, amigos).
Cualquier cosa por la que estés pasando, pasará. Lo lograrás pero costará más muy seguramente pero te preparará para algo más grandioso si sales a buscarlo.
Que Dios te siga colmando de muchas bendiciones. ¡Felices fiestas! ¡Feliz noche buena!.