¿Qué le metes a tu cabeza diariamente?

enero 14, 2024
Weldyn Quezada

“Había una vez, un sabio anciano que hablaba durante una noche con sus nietos.

Esa noche, uno de sus nietos estaba ansioso y se movía nervioso, aturdido. El abuelo le preguntó:

– Nieto, ¿qué te pasa?

Y él contestó:

– Siento como si dos lobos estuvieran peleando dentro de mí, en mi corazón. Uno de ellos es un lobo violento, lleno de rabia, vengativo y envidioso. El otro lobo sin embargo es bueno, compasivo, generoso…está lleno de amor.

Los otros niños se quedaron atónitos. Y el nieto preguntó:

– Abuelo, ¿ y quién ganará la pelea?

Y el abuelo contestó:

– Aquel a quien tú alimentes.”

Tenemos el poder de decidir en qué creer, qué pensar, y por ende cómo actuar y reaccionar. Sin embargo, nos cuesta controlar mejor nuestras emociones y es más fácil culpar a los demás que responsabilizarnos de nuestras propias acciones como decisiones.

Recuerda que nadie te saca de quicio; tú permites salirte de tus casillas. Si estás conduciendo y otro conductor bruscamente se te cruza, la primera reacción normalmente es tocar la bocina e incluso querer seguirlo para insultarlo. ¿Ese conductor que quizás ni te conoce te sacó de quicio o fuiste tú quien permitió salirte de tus casillas?.

Cuando ves que otras personas tienen lo que tú no has podido conseguir, sea desde el punto de vista patrimonial o social, tienes la opción de decidir: o sentir envidia por ellos, o alegrarte por el bienestar de los demás.

Si alguien te ha ofendido, y te ha faltado el respeto, tienes el derecho de actuar pero recuerda la responsabilidad de tus actos y en cómo pueden terminar.

Pero lo más importante: jamás dejes de perdonarte. Si cometiste un error, si ofendiste a alguien, si reaccionaste mal, perdónate por tus acciones, libérate de toda emoción tóxica (no permitas acumular y llenarte de cargas negativas como la ira, el rencor, la culpa…) y está en ti pedir perdón a quien hayas ofendido, sin importar la reacción o la respuesta que te puedan dar. No te enfoques en el resultado, sino en tus acciones que sean sinceras, de corazón, porque ahí sanas aunque creas que no tengas nada que sanar.

Reflexiona el rumbo de tu vida. Dedícate tiempo a conocerte más, a pensar sobre todo lo que está pasando en tu entorno y el porqué de cómo se dan las cosas en tu vida.

Recuerda que estás en el aquí y en el ahora; no vivas en el pasado ni te angusties por el futuro; vive tu presente teniendo conciencia plena de lo que hagas y sobretodo responsabilízate de todas tus acciones sin culpar a los demás.

No te des el lujo de meterle pensamientos tóxicos en tu cabeza. Apenas se te viene uno, tienes el poder de reemplazar por uno productivo. Tienes el poder de construir como de destruir. De vivir de rencor o vivir en paz. De vivir solo con iras o vivir feliz.

Entonces, ¿qué lobo de ahora en adelante deseas alimentar?

Artículos Relacionados
La reciprocidad: el principio silencioso que define la calidad de tu vida
¿Estás dando más de lo que recibes? ? La reciprocidad es una ley silenciosa que define la calidad de tus relaciones y de tu vida. Cuando no existe equilibrio entre dar y recibir, el desgaste emocional es inevitable.
Weldyn Quezada
febrero 16, 2026
Vivir en Modo Víctima: El Precio Invisible de Justificarse en la Vida
En algún momento, todos hemos sido víctimas de algo: una injusticia, una mala decisión ajena, una circunstancia que no elegimos....
Weldyn Quezada
enero 18, 2026
La Reciprocidad: El Principio Invisible que Multiplica lo que Das
Vivimos en una sociedad que muchas veces pregunta: “¿Qué gano yo con esto?” Pero existe un principio poderoso que transforma...
Weldyn Quezada
diciembre 21, 2025
1 2 3 57

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Contáctame

usercalendar-full